40 DÍAS...
¡Eso es lo que llevo en Oregon!
40 días increíbles en una vida que sigo sin creerme. Ya estoy completamente integrada. La verdad es que ya tengo grandes amigos aquí y eso me ayuda mucho a estar contenta y cómoda con esta cultura. Las clases son amazing. Cada día me gustan más porque tengo grandes profesores que me están enseñando algo nuevo desde que estoy aquí.
Se que llevo mucho sin escribir, pero me da a mí que voy a escribir una vez cada dos semanas. Es que entre las clases, el voleibol y los amigos, no tengo tiempo de nada. Intentare escribir todos los fines de semana, pero lo veo complicado. No obstante, cada dos semanas, claramente lo haré.
Así pues, comenzemos.
El domingo 9 de septiembre fue un dia extraño. ¿Por qué? Pues porque fuimos a dar una vuelta en bici toda la familia junta y me sentí rara No por ir con mi host family, sino por el paisaje. Menos las grandes extensiones de campos de maíz, todo lo demás me recuerdó muchísimo a Galicia y, cada vez que miro a mi alrededor, no puedo evitar acordarme de vosotros y del paisaje gallego. Sin embargo, fue un bueno raro. Voy a explicarme. Ya no me acuerdo de vosotros y lo paso horriblemente mal; sino que ahora, cada vez que me acuerdo/hablo de vosotros, una sonrisa aparece mi cara y me digo a mí misma que pronto volveré a estar ahí y que tengo que disfrutar al máximo de esta experiencia. Por supuesto, ¡eso es lo que hago! Lo cierto es que con la familia me llevo de maravilla. Los quiero un montón a todos y cada vez la gente me habla más. Ya tengo también un grupo de amigos, así que estoy muy feliz.
Andar ese día en bici fue genial. Pude ver todo Oregon, que, por cierto, es más grande de lo que creía, y he de decir que es precioso. Además, tenemos un parque enorme, al que espero poder ir más a menudo.
La siguiente semana fue muy rutinaria: ir al instituto, ir a entrenar, hacer deberes, pasar tiempo en familia y dormir. Hasta el viernes 14. ¡Ese dia era el Football Game!
Lo cierto es que fue el mejor partido de todos. Esta vez fui con Cate, Britt y Sam. Todos los alumnos estábamos situados en una de las partes de la grada reservada para nosotros. El código de vestimenta del partido era la purpurina y el brillo. He de decir que mucha gente se lo tomo muy en serio. ¡Algunas chicas parecían hadas! Lo único malo del partido fue que perdimos 19-42, pero yo me lo pase en grande, así que eso no tiene importancia.
Ese día también fue muy especial para mí porque celebraba mi PRIMER mes en Ohio!.Estuve muy contenta todo el día y la verdad es que fue uno de los mejores días desde que me mudé aquí. Sin embargo, el sábado fue uno de los peores-mejores días de mi vida. Por la mañana tuvimos uno de los partidos de voleibol más importantes, pero no pudimos ganar. Una de las jugadoras contra la que jugábamos era la segunda mejor central de todo EE. UU. ¡No digo más! Esa fue parte mala del día. La mejor fue la SLEEPOVER con mis amigas del equipo de voleibol. ¡Fue como estar en una película! Antes de ir a casa de Megan (una de mis mejores compañeras del equipo) hice mi segunda tortilla y pensaréis: la segunda que haces ahí, ¿no?. Error. Es la segunda que hago en toda mi vida. ¡Menos mal que les encano!
La noche era joven y para pasarla hicimos tres grandes cosas.
La primera fue hacer camisetas. Sí, hacer camisetas mientras nos contábamos algunos cotilleos y ellas hablaban de sus novios porque aquí TODO EL MUNDO tiene o bien pareja, o bien algo parecido. Yo solo podía pensar en lo bien que había quedado mi camiseta.
La noche era joven y para pasarla hicimos tres grandes cosas.
La primera fue hacer camisetas. Sí, hacer camisetas mientras nos contábamos algunos cotilleos y ellas hablaban de sus novios porque aquí TODO EL MUNDO tiene o bien pareja, o bien algo parecido. Yo solo podía pensar en lo bien que había quedado mi camiseta.
La segunda fue hacer retos. Para ello nos dividimos en dos grupos. Ambos teníamos la misma lista de tareas que deberíamos realizar. Lo primero que hicimos fue ir al McDonald's y pedir un helado. Cuando nos lo dieron, Megan lo cogío; pero, en vez de agarrar el cucurucho, agarró la parte del helado y se lo estampó en la cara. La señora que la atendió flipó, mientras nosotras estábamos en una mesa al lado grabando con la cámara. ¡Madre mía!, casi muero allí de la risa! Lo segundo que hicimos fue ir al Wal-Mart y hacer como si tuviésemos un bebé. El reto consistía en que, cuando pasara alguien, tiraríamos al muñeco y haríamos como si le pegásemos. Suena estúpido (y lo es), pero en ese momento fue demasiado divertido. Luego, cogimos unos cascos e hicimos skate por todo el centro comercial. Para el último reto (que para mí fue el más divertido) fuimos a Taco Bell y, mientras las demás grababan, Megan y yo entramos. Fuimos hacia la chica de la caja y, cuando ya estábamos allí (yo era la única de las dos que podía hablar, pues Megan tenía una especie de cámara escondida y sólo podía grabar), pedí un Big Mac. La cajera me miró extrañada y me dijo: mmm, esto es Taco Bell, aquí solo vendemos tacos. Yo le respondí que no, que yo había visto un anuncio el día anterior en la tele en el que anunciaban Big Macs. Ella me volvió a responder que solamente vendían GRANDES CAJAS DE TACOS y así cinco minutos más hasta que empezó a venir gente. En ese momento nos marchamos. ¡Fue lo mejor que hice en toda mi vida! Estuve riéndome 10 minutos seguidos. ¡MATADOR!
Al acabar todas las pruebas, volvimos a casa y comparamos los vídeos. Por supuesto, ganamos nosotras. ¡Estaba cantado!
También tuvimos dos grandes aventuras que se relacionaban con el "vandalismo". ¿Por qué usar esta palabra? Primero, porque fuimos a casa de uno de los tíos de una de las chicas de voleibol y le llenamos todo el jardín de papel higiénico. Sinceramente una de las cosas más divertidas que he hecho. Segundo, porque todas fuimos al instituto a pintar una piedra que esta al lado del campo de fútbol americano. Esta piedra ya estaba escrita por las cheerleaders, pero ahora era nuestra, del equipo JV de voleibol.
Al día siguiente tuve mi primera reunión con el grupo de CIEE en Oregon. La verdad es que todas las chicas son geniales. Son de Macedonia, Indonesia y Pakistán. Son muy simpáticas y me llevo muy bien con ellas. En la reunión hablamos de muchas de las cosas que vamos a intentar hacer.Una de ellas es ir a las cataratas del Niágara en Nueva York. A ver si se puede hacer.
El martes 18 todo el equipo de voleibol fuimos a ver al equipo que para el año estará jugando en el instituto. Ellas aun están en Middle School y tres de las jugadoras son hermanas de las que juegan ahora conmigo. La verdad es que todo el equipo es muy bueno y lo mejor fue que ganaron el partido.
El miércoles tuve un examen de Álgebra y una prueba en Biología. La verdad es que me salieron muy bien. Estaba un poco preocupada por las notas en general porque no sabía como iban, ya que todo el mundo tiene una cuenta online y a mí aun me la están haciendo, por lo tanto, aun no las puedo ver por mí misma. Por suerte, este viernes pude verlas desde el ordenador de mi chancellor. Por ahora son muy buenas: tengo una A+ en todo menos en Álgebra. En esa asignatura tengo una B+, pero iré mejorando con el tiempo. Lo cierto es que aquí en el ámbito de las Matemáticas están muy avanzados.
Continuando con mi semana, el jueves 20 tuve mi segunda cena de equipo. Cada vez las chicas me integran más en el equipo y eso me hace sentir más cómoda. Tras la cena tuvimos uno de los partidos más importantes, ya que teníamos que ganarlo sí o también. Fue un partido muy emocionante. Creo que de los mejores que he jugado nunca. Ganamos 3-0, pero con marcadores muy ajustados.
Lo malo de esta semana es que el viernes no pude ir a ver el partido de fútbol porque diluviaba y era fuera del instituto, por lo tanto, mis amigos no iban a ir. Así que me quedé en casa contestando privados y haciendo deberes. Lo bueno fue que eran deberes de coro y ensayar es bastante ameno. De hecho, las canciones que estamos aprendiendo me encantan. Vamos a cantar How can I stop singing my song?, The Rose, Omnia Sol (mi preferida) y All you need is love. Además, ya me sé de memoria el himno de EE. UU. En verdad, el coro cada día me gusta más y más. Otra asignatura que cada día me entusiasma más es Inglés. Por ejemplo, tuvimos que escribir un poema romántico relacionado con la naturaleza. El cual me salió bastante bien. El profesor incluso me dijo que había sido espectacular escuchar a una persona española componer en inglés. Me encantó componerlo. Habla sobre como todo puede cambiar en un instante y en un lugar desconocido. Aquí os lo dejo para que disfrutéis:
Dry Ohio cornfield stretching out
It covers the land for miles on end
The leaves reach out to me like friends
I wonder if this is what America is
about
It does not bring good and fresh corn this drought
Suddenly, everything stops, the sky portends
bad weather. The storm is like a evil fiend.
Everything burns, for me is a hard bout.
The night begins, the cornfield is different
My precious leaves, now dead, contemplate me
They are quiet. The silence floods the darkness
All becomes deep. It is like a infant
who begins to cry. The sky is messy
and only one thing grows around, badness.
Continuemos narrando. Este sábado se suponía que iba a ir con mis compañeras de voleibol al mejor parque de atracciones de Ohio, Cedar Point, pero finalmente muchas de ellas no pudieron ir. Así que lo pospusimos hasta que todas podamos ir, aunque en Halloween voy a ir con mi host family. No pasa nada. Por lo tanto, en vez de hacer eso, Emily y yo pasamos la tarde solas en casa haciendo galletas y jugando a la PS3. Por la noche vimos Ratatouille. He de decir que en inglés me gusta más que en español. Los acentos franceses en inglés son la mar de graciosos.
No hay mucho más que contar. Hoy hablé con mi familia después de mucho tiempo y estuvimos casi 4 horas por Skype (un montón, lo sé, pero necesitaba hablar mucho con ellos). También intenté escribir más, que es una tarea que tengo pendiente, y me ocupé un poco del blog, que lo tengo criando malvas. Siento tanto no escribir más, pero no time. Espero de corazón que os guste la entrada y ya me contaréis vuestra opinión. Os quiero un monton y os echo de menos. Peace.