Hola de nuevo.
12 DÍAS. ¡Eso es lo que llevo fuera de Cambados!
Lo cierto es que hoy os escribo un poco triste porque echo mucho de menos a mi familia y a mis amigos. Han sido unos días duros, pero ya estoy mucho mejor. Aunque no es momento de hablar de lo malo, sino de lo bueno.
Durante estos días tuve algunas comidas y conocí a gente muy agradable. Además, me enseñaron el resto del pueblo y fuimos a Toledo, la ciudad mas cercana, que no me gusto mucho, ya que era demasiado industrial.
También fuimos a comprar cosas para el instituto y, después de estos días tan "normales", por llamarlos así, ya que estoy en EE. UU. y muy "normales" no son, llegó mi primer día en el instituto. Estaba entre nerviosa y emocionada, pues para mí todo es nuevo.
El instituto no es enorme, sino que es GIGANTE. Me perdí varias veces, pero pude llegar a tiempo a clase. Lo cierto es que sólo tenemos cuatro minutos para cambiarnos de clase. ¡Es horrible y no tengo nada de tiempo! Bibiana, además, no sabe abrir su taquilla y la necesita. A ver si mañana son capaces de enseñarme a usarla antes de clase. Sí, antes de clase, porque la "jornada estudiantil estadounidense" comienza a las 8 y yo a las 07:30 ya estoy en el instituto. ¡En España esto es impensable!
Hablando ahora sobre las clases. En cada una somos unos 50 alumnos, pues son enormes. He tenido que escoger varias asignaturas (Biología, Álgebra, Coro, Inglés, Francés e Historia Americana) y lo más curioso es que todos mis profesores son hombres. Todos son muy majos y me dejan llevarme los deberes a casa para que los pueda hacer bien y lo entienda, ya que mi inglés mejora, pero aún cuesta.
Mis profesores preferidos son los de Francés e Inglés, ya que los dos hablan español (no hablan castellano, sino que hablan español latino, que es el más común en EE. UU.), les encanta España y son muy agradables. Lo cierto es que estoy muy contenta con todos los profesores. Lo malo es que estoy preocupada porque todo está en inglés, pero ya me acostumbraré (o eso espero).
Otro dato interesante es que todo está muy controlado en el instituto. Las armas de fuego y blancas están prohibidas y sólo permiten que uses el móvil en los recreos. Además, controlan parte de la vestimenta de los alumnos. Un ejemplo de esto es que no se pueden llevar los hombros descubiertos. Nunca lo llegaré a comprender, pero son las reglas que hay que seguir si no quiero que me echen del instituto.
Después de las clases,TODOS LOS DÍAS tengo entreno de voleibol, ya que entré en el equipo. He de decir también que todas mis compañeras son geniales. Entrenamos 2 horas y media y siempre hablamos de qué color llevar la camiseta al día siguiente. Me parece una idea bonita y que ayuda a juntar más al equipo, ya que así vamos iguales a entrenar.
Ahora viene lo bueno. Os voy a contar lo mejor de la semana: mi primer PARTIDO DE FÚTBOL AMERICANO.
Fue increíble, ¡me lo pase genial! Lo vi con Diana, mi host mom, y una amiga suya en el palco principal. Tuvo un gesto muy amable porque compró pases especiales para las dos. ¡Es muy buena conmigo! Lo más destacable del partido fue su duración. Duró 3 horas, pero valió la pena porque ganamos 42-21. El capitán es un chico muy guapo y está en alguna de mis clases. También van a mis clases otros tres jugadores del equipo. Todos son extremadamente simpáticos. Siempre me preguntan por España y por mi vida allí. Todo el mundo en general es muy amable conmigo y se interesa por saber sobre mi cultura. Esto hace que los días sean más llevaderos.
Otro de los mejores eventos de la semana fue mi primer partido de voleibol. Jugamos contra el instituto North View, que también fue el instituto al que venció nuestro equipo de fútbol americano la noche anterior. Ganamos 3-1 y, ¡fue una experiencia única! Primero pusieron la bandera de los EE. UU. y todo el mundo cantó el himno. Yo todavía no me lo sé del todo. Algún día lo acabaré aprendiendo. Promesa. Tras el himno, empezó el partido. Todas las gradas estaban llenas y, ¡es la primera vez que veo a tanta gente viendo un partido de voleibol!
Esto es lo más interesante que me ha pasado. En la próxima entrada ya os contaré más aventuras. Deseadme suerte con las clases, que la necesito, y espero que os hayan gustado mis pequeñas historias. Os echo muchísimo de menos y espero estar mejor dentro de unos días porque como siga así voy a pasarlo un poco mal. Volveré a escribir la semana que viene. Os quiero.