sábado, 16 de marzo de 2013

EXCHANGE ISN'T A YEAR IN YOUR LIFE, IT'S A LIFE IN A YEAR

¡Hola!


Sé que os estaréis preguntando: ¿Bibi, a qué viene ese título? Pues, he de deciros que este viaje que he hecho a California me ha cambiado para siempre. La gente que he conocido allí es sinceramente genial y me comprende. Me han hecho ver lo que he escrito al principio: un año de intercambio no es un año de tu vida, es una vida en un año. Me han hecho ver que no he sido la única en sufrir aquí al principio y que ahora todos disfrutamos con nuestras host families, con nuestros nuevos amigos y con nuestra nueva vida. Este viaje me ha hecho pensar que no soy la única que tiene esta oportunidad y que, si de verdad quieres saber lo que se siente, tienes que ir a por ello y hacerlo. 

Por cierto, antes de hablar sobre el viaje a California, como dije con anterioridad, os hablaré un poco del fin de semana anterior, ya que fue mi primera vez esquiando y he de decir que me encanta. No pensé que fuese tan divertido y me fuese a gustar tanto. ¡Ya quiero repetir! Para ser la primera vez que lo hacía, solo me caí un par de veces hasta que lo empecé a dominar. Lo cierto es que es un deporte que me gustaría hacer en todos los inviernos.




Ahora sí, toca hablar sobre mi increíble VIAJE A CALIFORNIA. ¡Nunca lo podré olvidar! Como siempre he dicho, el viaje a Dublín siempre ha sido mi favorito porque lo hice con mis mejores amigos y, ahora, esta aventura se le une porque los amigos que he hecho en esta ocasión se han convertido en casi una nueva familia para mí. Son personas que comprenden lo que todos hemos pasado los primeros meses (en los bailes, en los deportes, etc.) y con las que puedes hablar (en el sentido de que ellos están viviendo lo mismo y te entienden a la perfección porque lo viven de primera mano).

Semana del 2 al 9 de marzo

Llegué a Los Angeles el 2 de marzo y nos hicieron una cena perfecta. Nos dieron tiempo a conocernos los unos a los otros, a hacer los grupos y a ponernos en las habitaciones. Mi grupo creo que era el mas especial porque cada persona era de un país diferente y casi todo el mundo se juntaba con las personas hablaban el mismo idioma. Eramos: Camille, Francia; Steffi, Alemania; Patricia, Suiza; Sara, Suecia; Rose, Tailandia; Tya, Indonesia; Yara, Israel; Randa, Egipto y yo, España. 

Al día siguiente nuestro sueño realmente empezó.

Primero fuimos al Griffith Observatory para ver la señal de HOLLYWOOD en grande. La verdad es que fue genial, aunque no pudimos acercarnos a la señal porque está prohibido, pero pudimos verla y también pudimos observar toda la ciudad.




Después, nos fuimos a UNIVERSAL STUDIOS. En serio, el día fue perfecto y nos dio tiempo a hacer todo lo que quisimos dentro del enorme parque.





Esa misma noche fuimos a cenar al City Walk que esta en Universal Studios. El City Walk es como una miniciudad con un móton de luces y, dentro de este minilugar, nos llevaron a cenar al Hard Rock Cafe Hollywood. ¡La cena fue impresionante!




El lunes fue un día muy ocupado. Por la mañana fuimos al Madame Tussauds, the Wax Museum en Hollywood Boulevard. Es el museo de cera donde hay un montón de famosos. He de decir que las mejores fotos están en mi Facebook. Así que ya sabéis donde mirarlas porque aquí, por desgracia, solo puedo poner unas pocas.



Luego, recorrimos Hollywood Boulevard y vimos el Paseo de la Fama y el Chinese Theater, donde muchos famosos han puesto sus firmas y dejado sus huellas. ¡Una aventura! Es que, si estuviera más contenta, no existo. ¡Un día de película!. Cuando estás en este lugar en persona, parece que estás viviendo una escena de una película de Hollywood. ¡Todavía no me lo creo!





Por la tarde fuimos a visitar Beverly Hills, Venice Beach y Santa Monica. Sin duda alguna, me iría a vivir a cualquiera de los dos últimos lugares sin pensarlo. Al estar en esas playas, te podías sentir como en la serie Los vigilantes de la playa. Hacía casi siete meses que no veía la playa, así que imaginaros mi cara cuando toqué la arena. Por ello, echo mucho de menos Cambados y Galicia en general. Aunque creo que queréis vivir en Los Angeles lo mejor es residir en Santa Monica. Precioso, sin palabras. 


Venice Beach.
Venice Beach.
Venice Beach.
Santa Monica.
Santa Monica.
Al día siguiente fuimos a DISNEYLAND. ¡Fue un día maravilloso! Me sentí como una niña pequeña otra vez. Para los que hayáis estado en el Disneyland de París, este es un poco mas pequeño, pero sin colas y con atracciones geniales. ¡Uno de mis días favoritos! Pasamos allí todo el día y, por la noche, hubo fuegos artificiales y un desfile fantástico. 





El miércoles cogimos el autobús por la mañana y estuvimos en él durante siete horas porque nos fuimos de Los Angeles a SAN FRANCISCO. Ciudad de la que, de ahora en adelante, estoy profundamente enamorada. Es parecida a New York solo que hay menos gente y puedes disfrutar de todo. ¡Me encanta! Entre San Francisco y Dublín tengo motivos suficientes para no querer vivir en España nunca máis. De todas formas, Cambados es mi hogar y no hay lugar para estar como en casa. Lo  mejor y lo más destacable de ese día fue que nos llevaron a cenar a un bar temático basado en FORREST GUMP.



 

El jueves fuimos al Pier 39, el puerto que San Francisco tiene, y vimos a los leones marinos. Todos estaban durmiendo, así que me sentí como en familia e identificada.
Tras esa visita, nos montamos en los famosos TRANVÍAS. ¡Geniales! Aunque, si vives aquí y tienes que ir andando a los sitios todos los días, nunca estarás gordo. Es una promesa. ¡Las cuestas eran infinitas y todo eran colinas gigantes que daba miedo simplemente pensar en subirlas andando!
Más tarde, cogimos un bus turístico e hicimos un tour por toda la ciudad. Algunos de los mejores edificios, desde luego, fueron las casas venecianas. Preciosas, pero demasiado caras. 
Después del tour, fuimos al Youth Museum. Es precioso y la visita estuvo genial. En este museo hay todo tipo de arte. También fuimos a Chinatown, que es la más grande de todo EE. UU. Cenamos en este barrio y he de decir que fue un festín. ¡Nunca había comido tanto en mi vida! 






El viernes fue nuestro último día en esta ciudad y fue uno de los mejores, la verdad. Primero, fuimos a Alcatraz. Este lugar acojona bastante, pero lo pasé muy bien con mis amigos. Me estuve riendo todo el trayecto, así que no me dio mucho miedo. Aunque, si llego a ir sola, lo pasaría fatal. Segundo, comimos y fuimos de compras en el Pier 39. ¡Me encanta ese lugar! Tercero, fuimos al Golden Gate y lo cruzamos enterito después de 45 minutos andando. Por último, nos fuimos al hotel porque teníamos una cena y una FIESTA. La cena fue genial. Comimos pasta y de postre pastelitos y tarta. En la fiesta, estuvimos bailando unas 4 o 5 horas porque teníamos un DJ propio.  Al mismo tiempo, nos dieron algunos premios: al estudiante más divertido, al más amistoso, etc.
Como nos íbamos a la mañana siguiente muy temprano, a medianoche nos mandaron ir a las habitaciones a dormir, aunque nadie durmió, todo el mundo se quedó hablando por la noche.









El sábado me fui a las 11:30 h de San Francisco y, como no, lloré como una niña pequeña. En el avión quise dormir, pero, entre mirar fotos, llorar y recordar, no me dio tiempo. He de decir que más que por el lugar lloré por la gente tan increíble que conocí allí y a la cual voy a extrañar mucho. Aunque todas seguimos en contacto.

Por otro lado y en contraste, esta semana ha sido aburrida y dolorosa. En serio, la peor semana de mi vida. Entre hacer cientos de deberes que tenía de la semana anterior y acostumbrarme de nuevo al uso horario de Ohio, lo pasé un poquito mal. Pero bueno, ahora ya duermo bien e hice todos mis deberes, así que ya estoy más contenta.

Este fin de semana unos compañeros de Francés y yo estamos haciendo un trabajo para nuestra próxima clase. En él tenemos que grabar un vídeo sobre Cenicienta porque fue la película que vimos recientemente en el aula y lo estamos haciendo de una forma muy divertida. Ya os contaré más adelante.

Para terminar y como siempre digo, intentaré escribir más a menudo, si tengo tiempo. 

P.D.: Ya tengo 2100 visitas, así que, a todos aquellos que hayan leído mi blog (sean del país que sean) MUCHÍSIMAS GRACIAS. Todo esto significa mucho para mi. Ahora sí, ¡hasta la próxima!

Au revoir,

Bibi

lunes, 18 de febrero de 2013

COMING SOON...

¡Hola, personas!

Me supongo que os preguntaréis que significa el título de esta nueva entrada, ¿no? Lo cierto es que os voy a dejar con la duda hasta que acabe de contaros lo que he hecho estas semanas.

Semana del 27 de enero al 3 de febrero

El domigo 27 fue un gran día para mí, ya que, por primera vez en mi vida, pude hacer patinaje sobre hielo en una pista de verdad al aire libre. Nunca lo había hecho, ni en Galicia ni en ningún sitio. Lo sé, penoso. Pero bueno, ¡qué se le va a hacer! Lo importante es que me encantó y, mientras patinaba, empezó a nevar. Así que fue fantástico.


Después, fuimos a cenar al restaurante Bob Evans que es muy conocido por aquí. Todo estaba muy rico. Yo tomé una comida vegetariana que, en realidad, era una tortilla rellena de muchísimas verduras y hortalizas.


El lunes no pasó nada del otro mundo. Estuvimos limpiando y fuimos a correr. 

Al día siguiente, el martes, fuimos a pasear a los perros al parque. Yo llevaba a Rambo que es el más grande que tenemos. Yo le llamo Little Pony o Horse porque es como un caballo.

Sacar fotos al mismo tiempo que ando no es mi fuerte.

El miércoles y el jueves fueron dos días normales. Fuimos a correr y, luego, jugamos de nuevo en la liga de voleibol en la que estoy ahora. Por ahora, estamos ganando todos los partidos, así que creo que lo estamos haciendo muy bien.

El viernes, fuimos a buscar a Haley a la universidad porque se encontraba muy mal y quería estar con nosotros. De camino a casa paramos en Skyline, uno de los mejores lugares del mundo para engordar, ya que tiene los mejores chili hot dogs que nunca haya probado. 
En serio, demasiado bueno para ser cierto.
El sábado estuvimos todo el día comprando cosas para la gran fiesta que dimos en casa con motivo de la SUPER BOWL, que era al día siguiente, el 3 de febrero. Lo cierto es que me lo pasé genial. Ese día vinieron algunos amigos de la familia y algunas personas de la iglesia. Había un montón de comida y lo mejor de todo fueron los anuncios que echaron por la televisión. Los mejores fueron el de Taco Bell y el de Doritos. ¡Fueron mis preferidos!
El partido que se emitió enfrentaba al equipo de los Ravens contra el de San Francisco. Nosotros íbamos con los Ravens y tuvimos la suerte de ganar 34-31. La verdad es que el partido fue super interesante.






Semana del 4 al 10 de febrero

Sin duda alguna, durante esta semana, no hice nada super interesante. Claramente cada día para mí es como una aventura, pero de esta semana lo único que puedo destacar es que todo el fin de semana, TODO, estuvimos limpiando la casa mi hermana Emily y yo porque ella quiere tener un erizo y Diana dijo que, solo se lo dejaba tener, si limpiaba la casa entera. Entonces, Bibi como buena hermana la ayudó. Aunque me morí limpiando. ¡Deberíamos limpiar a fondo más a menudo!

Semana del 11 al 17 de febrero

El lunes estaba muy cansada. Fui al gimnasio durante dos horas y media y, luego, a correr con Diana, así que imaginaros como acabé: ¡reventada! Intenté sacarle una foto al gimnasio, pero solo salió una pequeña parte.


El martes estuve aburrida en casa y me puse a mirar Los Grammys. En serio, yo con el acento británico no puedo, así que queda prohibido hablar con ese acento. Casi me da algo cuando Adele se puso a hablar. ¡Esa mujer enamora!

El miércoles fue un día fantástico. Por la noche, con mi clase de coro, fuimos a la ópera a ver Don Giovanni de Mozart. Nos pudimos conocer todos mejor y cenamos en Tony Packos, un restaurante húngaro. La ópera duró 3 horas y media , estaba dividida en dos actos y se cantaba en italiano. Aunque fue muy larga, fue preciosa. ¡Me pareció maravillosa! Además, el lugar era precioso.



El jueves fue San Valentín. No es una fecha que me encante porque todo se basa el capitalismo y en gastar dinero. En mi instituto hay demasiadas parejas y todas se dieron demasiados regalos. Todo fue too much, como en una película americana. ¡Muy cursi todo! La mejor parte: Emily y yo solas para siempre, pero bueno, ella dijo que nosotras celebramos el aniversario del nacimiento del estado de Oregón. Al menos ese día jugamos de nuevo al voleibol y volvimos a ganar.

El viernes fue un día muy largo. Después del instituto nos fuimos a Cincinnati para dejar a Emily en casa de su padre y a Ross en casa de su madre. Luego, recogimos a Cynthia, la mejor amiga de mi host mom, que vino a pasar todo el fin de semana con nosotros. El viaje fue super largo y llegamos a casa a la 01:00 h y, como no, yo ya iba durmiendo en el coche.

¡He de decir que este fin de semana fue genial!

El sábado fuimos a comer a Tony Packos de nuevo. Este restaurante es super famoso por los perritos calientes, pero, sobre todo, por la gente que fue a comerlos allí. Una de las personas que lo visitó fue el presidente Obama. Sí, he comido en el mismo lugar que Obama y, no, no me siento diferente. Lo mejor de todo, obviamente, fue la comida del lugar. ¡Es la gloria! De lo mejor que he comido nunca, sobre todo los macarrones con queso.



Sí, estaba hambrienta.

Después de comer, nos fuimos al estado de Míchigan de compras porque está a diez minutos de distancia. Fuimos a un centro comercial que era super agradable y encontramos la tienda de GAP (super barata aquí) y, claramente, Bibi disfrutó de su día de compras. 
Por la noche, fuimos a una cena temática con los amigos. Todo estaba super decorado con el tema de San Valentín, la comida era genial y la gente fue super simpática, así que fue un día perfecto.




El domingo fue mi día preferido. Fuimos a un salón de belleza y nos hicimos la pedicura. La cosa funcioan así: te ponen en uno de esos sofás que te dan masajes y los pies en un lugar que emite agua con chorritos durante 15 minutos. Luego, te dan un masaje en los pies y te exfolian la piel. Por último, me pintaron las uñas de un color precioso. ¡Me relajé un montón!

Ellos también disfrutaron.

Tras esa mañana de chicas, fuimos a una tienda llamada Cake in a Cup, una tienda exclusiva de cupcakes que es una de las más famosas en EE. UU. porque ganó un concurso televisivo donde solamente hacían este tipo de postres. Nos compramos una caja de seis cupcakes por 20 dólares y las cupcakes estaban EXPECTACULARES.




Más tarde, fuimos al lago Erie, el que está a cinco minutos de mi casa, porque Cynthia nunca lo había visto y le hacía mucha ilusión.


A la izquierda mi host mom, a la derecha Cynthia.
Tras este paseo, fuimos a casa y estuvimos viendo una película, mientras comíamos pizza.

Hoy, lunes, estuve cuidando a los perros porque todo el mundo se marchó. Mark fue a buscar a mis hermanos y a llevar de vuelta a casa a Cynthia y Diana tenía que viajar por culpa del trabajo. Así que me quedé en casa sola vigilando a nuestros cuatro perros. Tres son Dóbermans (todos gigantes) y el otro es un Jack Russell Terrier.  
Uno de los Dóbermans es nuestro nuevo perrito. Se llama Chip y es un perro que mis padres americanos encontraron en un refugio. ¡Se enamoraron de él con tan solo verlo! El pobre solo tiene tres piernitas, pero hace todo como un perrito normal.


También quiero compartir algunas fotos que me encantan sobre mi querida familia americana. ¡Algunas son muy divertidas!

Sí, este es mi hermano Ross.

GRRR.

Sin comentarios.

Haley.


Tras compartir estas inquietantes fotografías, os voy a desvelar el significado del título de la entrada. He decidido llamarla de esta forma porque en 11 días me voy a California. La verdad es que estoy super ilusionada. Siempre he querido visitar San Francisco y Los Angeles y ahora tengo la oportunidad de conocer ambas ciudades. ¡Estoy muy feliz!



Bueno, ya os contaré todo el viaje con detalles. El sábado me voy al aeropuerto super temprano, así que no sé si podré escribir antes de marcharme, pero lo intentaré (como siempre). 

Por cierto, he estado viendo las visitas al blog y, en serio,agradezco muchísimo desde el fondo de mi corazón que tanta gente lo lea. Ya sabéis que os quiero mucho y que os echo mucho de menos.

Au revoir! 

Bibi