Sé que os estaréis preguntando: ¿Bibi, a qué viene ese título? Pues, he de deciros que este viaje que he hecho a California me ha cambiado para siempre. La gente que he conocido allí es sinceramente genial y me comprende. Me han hecho ver lo que he escrito al principio: un año de intercambio no es un año de tu vida, es una vida en un año. Me han hecho ver que no he sido la única en sufrir aquí al principio y que ahora todos disfrutamos con nuestras host families, con nuestros nuevos amigos y con nuestra nueva vida. Este viaje me ha hecho pensar que no soy la única que tiene esta oportunidad y que, si de verdad quieres saber lo que se siente, tienes que ir a por ello y hacerlo.
Por cierto, antes de hablar sobre el viaje a California, como dije con anterioridad, os hablaré un poco del fin de semana anterior, ya que fue mi primera vez esquiando y he de decir que me encanta. No pensé que fuese tan divertido y me fuese a gustar tanto. ¡Ya quiero repetir! Para ser la primera vez que lo hacía, solo me caí un par de veces hasta que lo empecé a dominar. Lo cierto es que es un deporte que me gustaría hacer en todos los inviernos.
Ahora sí, toca hablar sobre mi increíble VIAJE A CALIFORNIA. ¡Nunca lo podré olvidar! Como siempre he dicho, el viaje a Dublín siempre ha sido mi favorito porque lo hice con mis mejores amigos y, ahora, esta aventura se le une porque los amigos que he hecho en esta ocasión se han convertido en casi una nueva familia para mí. Son personas que comprenden lo que todos hemos pasado los primeros meses (en los bailes, en los deportes, etc.) y con las que puedes hablar (en el sentido de que ellos están viviendo lo mismo y te entienden a la perfección porque lo viven de primera mano).
Semana del 2 al 9 de marzo
Llegué a Los Angeles el 2 de marzo y nos hicieron una cena perfecta. Nos dieron tiempo a conocernos los unos a los otros, a hacer los grupos y a ponernos en las habitaciones. Mi grupo creo que era el mas especial porque cada persona era de un país diferente y casi todo el mundo se juntaba con las personas hablaban el mismo idioma. Eramos: Camille, Francia; Steffi, Alemania; Patricia, Suiza; Sara, Suecia; Rose, Tailandia; Tya, Indonesia; Yara, Israel; Randa, Egipto y yo, España.
Al día siguiente nuestro sueño realmente empezó.
Primero fuimos al Griffith Observatory para ver la señal de HOLLYWOOD en grande. La verdad es que fue genial, aunque no pudimos acercarnos a la señal porque está prohibido, pero pudimos verla y también pudimos observar toda la ciudad.
Después, nos fuimos a UNIVERSAL STUDIOS. En serio, el día fue perfecto y nos dio tiempo a hacer todo lo que quisimos dentro del enorme parque.
Esa misma noche fuimos a cenar al City Walk que esta en Universal Studios. El City Walk es como una miniciudad con un móton de luces y, dentro de este minilugar, nos llevaron a cenar al Hard Rock Cafe Hollywood. ¡La cena fue impresionante!
El lunes fue un día muy ocupado. Por la mañana fuimos al Madame Tussauds, the Wax Museum en Hollywood Boulevard. Es el museo de cera donde hay un montón de famosos. He de decir que las mejores fotos están en mi Facebook. Así que ya sabéis donde mirarlas porque aquí, por desgracia, solo puedo poner unas pocas.
Luego, recorrimos Hollywood Boulevard y vimos el Paseo de la Fama y el Chinese Theater, donde muchos famosos han puesto sus firmas y dejado sus huellas. ¡Una aventura! Es que, si estuviera más contenta, no existo. ¡Un día de película!. Cuando estás en este lugar en persona, parece que estás viviendo una escena de una película de Hollywood. ¡Todavía no me lo creo!
Por la tarde fuimos a visitar Beverly Hills, Venice Beach y Santa Monica. Sin duda alguna, me iría a vivir a cualquiera de los dos últimos lugares sin pensarlo. Al estar en esas playas, te podías sentir como en la serie Los vigilantes de la playa. Hacía casi siete meses que no veía la playa, así que imaginaros mi cara cuando toqué la arena. Por ello, echo mucho de menos Cambados y Galicia en general. Aunque creo que queréis vivir en Los Angeles lo mejor es residir en Santa Monica. Precioso, sin palabras.
| Venice Beach. |
| Venice Beach. |
| Venice Beach. |
| Santa Monica. |
| Santa Monica. |
Al día siguiente fuimos a DISNEYLAND. ¡Fue un día maravilloso! Me sentí como una niña pequeña otra vez. Para los que hayáis estado en el Disneyland de París, este es un poco mas pequeño, pero sin colas y con atracciones geniales. ¡Uno de mis días favoritos! Pasamos allí todo el día y, por la noche, hubo fuegos artificiales y un desfile fantástico.
El miércoles cogimos el autobús por la mañana y estuvimos en él durante siete horas porque nos fuimos de Los Angeles a SAN FRANCISCO. Ciudad de la que, de ahora en adelante, estoy profundamente enamorada. Es parecida a New York solo que hay menos gente y puedes disfrutar de todo. ¡Me encanta! Entre San Francisco y Dublín tengo motivos suficientes para no querer vivir en España nunca máis. De todas formas, Cambados es mi hogar y no hay lugar para estar como en casa. Lo mejor y lo más destacable de ese día fue que nos llevaron a cenar a un bar temático basado en FORREST GUMP.
El jueves fuimos al Pier 39, el puerto que San Francisco tiene, y vimos a los leones marinos. Todos estaban durmiendo, así que me sentí como en familia e identificada.
Tras esa visita, nos montamos en los famosos TRANVÍAS. ¡Geniales! Aunque, si vives aquí y tienes que ir andando a los sitios todos los días, nunca estarás gordo. Es una promesa. ¡Las cuestas eran infinitas y todo eran colinas gigantes que daba miedo simplemente pensar en subirlas andando!
Más tarde, cogimos un bus turístico e hicimos un tour por toda la ciudad. Algunos de los mejores edificios, desde luego, fueron las casas venecianas. Preciosas, pero demasiado caras.
Después del tour, fuimos al Youth Museum. Es precioso y la visita estuvo genial. En este museo hay todo tipo de arte. También fuimos a Chinatown, que es la más grande de todo EE. UU. Cenamos en este barrio y he de decir que fue un festín. ¡Nunca había comido tanto en mi vida!
El viernes fue nuestro último día en esta ciudad y fue uno de los mejores, la verdad. Primero, fuimos a Alcatraz. Este lugar acojona bastante, pero lo pasé muy bien con mis amigos. Me estuve riendo todo el trayecto, así que no me dio mucho miedo. Aunque, si llego a ir sola, lo pasaría fatal. Segundo, comimos y fuimos de compras en el Pier 39. ¡Me encanta ese lugar! Tercero, fuimos al Golden Gate y lo cruzamos enterito después de 45 minutos andando. Por último, nos fuimos al hotel porque teníamos una cena y una FIESTA. La cena fue genial. Comimos pasta y de postre pastelitos y tarta. En la fiesta, estuvimos bailando unas 4 o 5 horas porque teníamos un DJ propio. Al mismo tiempo, nos dieron algunos premios: al estudiante más divertido, al más amistoso, etc.
Como nos íbamos a la mañana siguiente muy temprano, a medianoche nos mandaron ir a las habitaciones a dormir, aunque nadie durmió, todo el mundo se quedó hablando por la noche.
El sábado me fui a las 11:30 h de San Francisco y, como no, lloré como una niña pequeña. En el avión quise dormir, pero, entre mirar fotos, llorar y recordar, no me dio tiempo. He de decir que más que por el lugar lloré por la gente tan increíble que conocí allí y a la cual voy a extrañar mucho. Aunque todas seguimos en contacto.
Por otro lado y en contraste, esta semana ha sido aburrida y dolorosa. En serio, la peor semana de mi vida. Entre hacer cientos de deberes que tenía de la semana anterior y acostumbrarme de nuevo al uso horario de Ohio, lo pasé un poquito mal. Pero bueno, ahora ya duermo bien e hice todos mis deberes, así que ya estoy más contenta.
Este fin de semana unos compañeros de Francés y yo estamos haciendo un trabajo para nuestra próxima clase. En él tenemos que grabar un vídeo sobre Cenicienta porque fue la película que vimos recientemente en el aula y lo estamos haciendo de una forma muy divertida. Ya os contaré más adelante.
Para terminar y como siempre digo, intentaré escribir más a menudo, si tengo tiempo.
P.D.: Ya tengo 2100 visitas, así que, a todos aquellos que hayan leído mi blog (sean del país que sean) MUCHÍSIMAS GRACIAS. Todo esto significa mucho para mi. Ahora sí, ¡hasta la próxima!
Au revoir,
Bibi




